Para muchos de los aficionados de Boston, el jugador insignia de estos años y que es sinónimo del sentimiento de la franquicia es P.Pierce. Jugador de calidad contrastada y uno de los artífices del último anillo verde, ha naufragado en las finales contra los Lakers y concretamente contra R.Artest.
La cuestión es que para la temporada que viene el jugador puede ejecutar la ampliación de contrato de forma unilateral por más de 21$ millones y junto al contrato de Garnett (18$ millones), Rondo (9$ millones) y Wallace (6$ millones), dejan en una delicada posición a la franquicia para acometer un equipo candidato a pelear por el anillo.
Los rumores colocan en buena predisposición para renovar en R.Allen, y se especula también con una retirada de R.Wallace; pero lo que más preocupa a Ainge es la posibilidad que Pierce ejecute su año restante y luego salga al mercado de agentes libres.
Las opciones que baraja la franquicia pasa por hacer una extensión de contrato más a largo plazo, con la contra de tener a un Pierce de 35-36 años en el equipo por encima de 10$ millones año (que es lo deseado) o mentalizarse de la salida del jugador e intentar pescar algo a cambio.
La principal diferencia radica en lo que desea Pierce (32-33 años y podría salir al mercado de agente libres) y lo que le ofrece el equipo ( en relacción a los años de contrato y dinero invertido).