La gran liga puede estar de 'luto'; uno de los mejores PF que marcaron el rumbo en las últimas décadas, decide retirarse, en parte a su estado físico y en parte a su eterna lucha contra los árbitros y los dirigentes de la liga, de los cuales simpre pensó que no le tenían el respeto debido.
A parte de las cuestiones extra-deportivas, Wallace terminó la temporada en un excelente momento de juego, mucho más lento de movimientos y con un desplazamiento en juego más limitado (su alejamiento de la pintura en ataque), pero ofreciendo una comprensión táctica del juego de la que pudo sacar partido y aportar el máximo dentro de esos parámetros.
Las temporadas de Portland y de Detroit fueron sublimes en cuanto al potencial verdadero de Sheed. Su rango de tiro y eficacia del mismo le permitió ser una amenaza desde cualquier posición ofensiva y su capacidad defensiva terminó de convertirle en un jugador con el que cualquier entrenador quiere contar.
Genio y figura